200 g de champiñones frescos, cortados a láminas delgadas (Los champiñones se lavan frotándolos con un cepillo; jamás se pelan)
1/3 de taza de aceite de oliva
1 limón grande
1/2 cucharadita de vinagre
Sal y pimienta al gusto
Exprimir el limón y mezclar su jugo con el aceite de oliva, agitando bien. Añadir el vinagre, la sal y la pimienta, hasta que casen bien los sabores, y aliñar los champiñones, que se dejarán reposar durante unos quince minutos antes de servirlos.