Un viernes en la noche me llamó al celular mi esposo, se notaba con prisa, me pidió acompañarlo esa noche a una reunión, como de costumbre yo acepté.
Nos encontramos en la portería del edificio hacia las 8 de la noche, yo sabía en que terminarían esas famosas reuniones y me fui vestida para la ocasión, como siempre, con una falda diminuta, debajo de la falda una rica tanguita blanca, una blusa muy ajustada sin sostén lo que denotaba marcadamente mis grandes y provocativos senos con sus pezones erectos, unas sandalias de plataforma y obviamente mi gabán.
Al subirme al auto hizo un comentario de lo provocativa y sensual que estaba, le di un beso en la boca y le acaricié su verga por encima del pantalón, esto pareció ponerlo un poco caliente, por lo que también acarició mi chocho, que en ese momento empezaba a jadear; cuando se dio cuenta de la rica tanga que llevaba puesta se sorprendió un poco, yo me sonreí y le susurré al oído que como siempre quería que esta noche fuera algo especial, mientras él seguía acariciando el chocho, metiendo sus dedos en mi vagina, le dije que antes de llegar a la fiesta quería ver como tenía la verga y mientras manejaba su carro yo saqué de el pantalón su verga que ya estaba un poco tiesa, con un pañuelo facial retiré mi labial de mi boca para no mancharle el pantalón y me dispuse a darle una buena mamada.
De pronto nos metimos por una calle oscura y detuvo el carro y me dijo quiero que te bajes, me muestres el culo y camines un buen rato así mientras yo me hago la paja, al principio la idea no me gustó pues me daba miedo que pasara alguien y me viera , pero terminé aceptando, me bajé, caminé frente a él mientras me seguía lentamente, yo caminaba lenta y sensualmente, podía sentir como mis nalgas se movían, ya que por los zapatos tan altos se paraban un poco más, me subí al carro y me dijo: perra, de verte como mueves ese culote me voy a venir en tu boca, aprisioné su verga con mi boca, me la metí toda y sentí como se venía a chorros, después de tragármelo me dijo vamos a divertirnos de lo lindo.
No fuimos a la reunión, sino que salimos a un bar swinger, llegamos, nos sentamos, pedimos dos cócteles los cuales bebimos de afán, salimos a la pista donde habían no sé cuantas parejas más bailando muy eróticamente, lo que nos subió mucho más la temperatura, empezamos a bailar, de pronto en una de las vueltas subió mi falda quedando al descubierto mi rico culo dividido por mi diminuta tanga, se sorprendió y pidió ver también por delante, dándome la vuelta me subí la falda y les mostré a todos mi cuca que ya estaba muy cachonda, de pronto mi esposo me quitó la falda y la blusa, quedando casi desnuda, empecé a bailar sola acariciándome el culo, las tetas y metiéndome los dedos en la cuca y después me los chupaba y recorría mis labios con mi lengua con insinuante provocación, ya para ese entonces otras mujeres estaban en la misma condición mía, lo que me llevó a desinhibirme aún más. Le pedí a mi esposo que metiera su polla en mi boca, al tiempo que observaba arrecha como otros ya lo hacían con sus parejas, mi esposo sacó su polla de los pantalones, muy parada, me dirigí hacia ella y arrodillándome en frente la acaricié, me la metí a la boca, la sacaba y la metía de mi boca, dejando su cabeza mojada de saliva, con mis manos acariciaba todo su cuerpo y el de otras cercanas a mí, de pronto mi esposo me paró y tiró de frente contra el espejo en la pared de la pista de baile, fue introduciendo poco a poco su verga en mi chocho muy jadeante, yo gemía de placer, no paraba de empujar, entre tanto otra chica se me acercó, me acarició toda, nos besamos y empezamos un juego sexual delirante, mientras mi esposo empujaba cada vez más fuerte.
De repente sentí como era acariciada también por el novio de la otra chica, sentir tantas manos en mí me estaba llevando a un éxtasis muy frenético, me voltee como pude y metí las tetas en la boca de mi esposo, mientras seguía clavada con su vergota, la chica con la que nos acariciábamos se movía delicioso, le pedí que me lo hiciera más duro, de repente la chica me susurró al oído que tenía una sorpresa y sacó un enorme consolador, empezamos ambas a jugar con ella, la llevamos a la boca, empezamos a metérnosla mutuamente, la mamábamos, al observarnos todos, puso mucho más calientes a los presentes.
Las mujeres empezaron a mamar las vergas de los chicos que estaban a su lado, otros a hacerse la paja, esto nos daba más ganas de seguir mamando, de acariciarnos la cuca con los dedos, después de un rato mi esposo se paró frente a mí y me metió su verga en mi boca, la mamé con rabia, le pedí que me la metiera en el chocho y en mi culo, por todas partes, en ese momento la verdad me sabía a gloria, pues estaba tan arrecha que quería tener todas las vergas dentro de mi cuerpo, yo gritaba de placer, no entendía esa sensación de querer ser penetrada por todos los hoyos de tu cuerpo, me sentía como una verdadera puta y esto me excitaba aún más.
Después de un buen rato de estar siendo introducida por mi esposo por todos lados, y ver otras chicas hasta dos y tres vergas dentro de ellas, experimenté varios largos y prolongados orgasmos.......en ese momento mi esposo sacó su verga y apuntando hacia mí me bañó en semen........sentía como escurría por mi cara.....por mi cuerpo....su deliciosa leche...