Me llamo Pedro, tengo 45 años y esto que les voy a contar sucedió hace apenas 1 año cuando fui a Nicaragua a visitar un amigo Dave, un gringo adinerado que conozco desde hace muchos años. Con Dave nos une mas que todo nuestra afición a las chicas jóvenes, ya que juntos hemos viajado y conocido mujeres bellas con quienes vivimos muchas aventuras.
En esta oportunidad me había invitado a su preciosa mansión con un área verde y una piscina paradisíaca que estaba estrenando. A Dave le sobraban las mujeres, sobre todo seducidas por su poder económico, pero su gusto es muy selecto, cuando le gusta una chica es muy celoso con ella. A pesar de contar con un haren de ?amiguitas con derechos? siempre pasa buscando otras chicas bellas y para esto yo soy su compañía ideal por mi habilidad para cortejar chicas jóvenes, pero más que todo por la paciencia que tengo con ellas hasta llevarlas a la cama.
Para mi primer noche en el país, me tenía una sorpresa pues había invitado a salir a 2 hermanas preciosas que recién le habían presentado. Me había contado que eran en realidad 3 hermanas, y que las tres eran divinas, la mayor Karen tenía 21 años, era blanca, delgada, unos pechos parados y puntiagudos, con cuerpo de modelo. La menor Katia de 16 años era una flaquita, más linda que Karen, tenía los pechos más redonditos y pequeños. La de en medio Carol de 19 años era piel canela, menos flaca de todas, una cara divina y unos pechos enormes, redondos y bien firmes. Las 3, me decía, eran muy ingenuas pero ambiciosas; provenían de una familia muy humilde, por lo que les atraía mucho disfrutar de lugares elegantes y sin duda buscan un buen marido para terminar con sus penurias económicas, aparentemente son muy puritanas, así que sería difícil lograr algo con ellas, pero valía la pena por su belleza. Para esa noche había invitado sólo a la mayor y la menor de ellas, o sea Karen (quien supuestamente era la más atrevida y con más chances de coger) y Katia, porque la Carol, aunque era posiblemente la más bonita, era la más seria y conservadora de las 3 según le habían comentado.
Dave pensó que con Karen, tendría más oportunidades y ni siquiera le prestó atención a Katia, a pesar de que lucía despampanante, así que se dedicó a Karen, mientras que yo entretenía a la chiquilla de Katia. Cuando las ví, yo no podía creer que tuviera tanta suerte y me volví loco ofreciendo todo lo que podía a Katia?hasta le propuse matrimonio!!! ella sólo reía y decía que era apenas una niña para mí, pero parecía divertirle mis propuestas. Nuestro plan era tomar unos tragos en un club y después llevarlas a la casa, pero nada resultó. Ellas eran muy simpáticas para mi, pero Dave no encontraba tema de conversación con Karen y menos con Katia. No se podía ver ningún progreso porque dijeron que debían regresar temprano a su casa, y como le abundan las mujeres, rápidamente se aburrió, llamó a una amiga, y me dejó a cargo de las dos criaturas. Yo no pretendí más que invitarlas a la piscina al día siguiente, incluyendo a su otra hermana. Ellas me comentaron que no tenían traje de baño, así que les dije que no sería problema pues yo los compraría, entonces me dieron los detalles de sus tallas, con la promesa que al siguiente día yo las recogería en su casa a las 2pm, luego de ir de compras.
A mi amigo Dave le parecía que estaba perdiendo el tiempo y que no sacaría nada. La casa y las 3 hermanas me quedarían para mi pues Dave debía de salir a ver un negocio y por la noche tenía una cita con otra chica. Así las cosas, salí temprano de compras y no sólo compré 3 bikinis, sino que les compré ropa interior bien sexi y hasta un babydoll transparente, todo con la idea de que me modelaran y tomarles fotos con mi cámara digital.
El momento llegó. Ahí me encontraba yo en mi habitación con 3 chicas que no cabían de felicidad probándose los trajes de baño, mientras yo esperaba que salieran para lucirlos sólo a mi. Aaaggghhhhh yo no lo podía creer cuando salieron esas tres bellezas en esos minúsculos trajes especialmente escogidos por mí. Inmediatamente saqué mi cámara y empecé a disparar fotos, mientras ellas encantadas y coquetas posaban dentro de la habitación, al punto de que nos olvidamos de la piscina. Poco a poco fueron tomando confianza, pues las fotos que no les gustaba, simplemente las borrábamos, y así poco a poco fui sugiriendo fotos más sexi, pero cuidándome de ganar su confianza y diciéndoles que deben lucir todos sus encantos. Sugerí que me dejaran sólo con cada una para realizar una sesión de fotos profesional y sin interrupciones, así que 2 de ellas debían de salir a la piscina. Ellas aceptaron gustosamente y me dejaron sólo con Karen, a quién convencí de mostrar lo mejor de sus encantos, sugiriendo poses y ayudándole a acomodarse. Yo me moría por verle esas tetas tan ricas, las que ya empezaba a acariciar bajo el pretexto de acomodar bien el sostén para que mostrara todo hasta el borde de sus pezones. Llegué a palparlos y hasta tocar su bello púbico en los intentos tomar fotos bien sexi. Incluso durante un cambio de traje, llegué a tomarle una foto semidesnuda que todavía guardo entre mis favoritas. Le tocó el turno a Katia y prácticamente hicimos lo mismo, logre palpar sus pechitos y un pezoncito al acomodar su sostén, pero no logré más pues se ponía desconfiada de mis intenciones. Lo mismo me pasó con Carol, pero en este caso, cuando le estaba acomodando los pezones, me detuve a acariciarlos mientras ella gemía disimuladamente y sin ocultar una cara de placer que me puso a mil, poco a poco me fui acercando con la clara intención de abrazarla y besarla, pero fuimos interrumpidos por Karen, que se impacientó porque tardábamos mas de la cuenta. A estas alturas yo estaba muy caliente pero comprendí que con las tres juntas no lograría nada, así que decidí que era hora de juguetear con las tres en la piscina, disfrutarlas en los toqueteos y decidirme por una de ellas para invitarla a salir solita. Efectivamente eso fue lo que hice y por la noche invité a cenar a Karen por ser la mayor y porque creí más accesible y me tenía loco con la foto desnuda que logré sacar.
Por la noche fui a cenar con Karen, y luego de unos tragos la convencí de continuar con la sesión fotográfica. Esta vez le dije que tenía ropa íntima que le regalaría luego de tomarle fotos. Ella aceptó encantada y así nos metimos en mi habitación. Ella me modelaba y conforme tomó confianza empezó a posar desnuda pero en forma un tanto recatada, primero sólo uno de los pechos, luego los dos, etc. yo le prometía que esas fotos no las vería nadie, y que los desnudos son artísticos si son sensuales o transmiten erotismo. Para darle confianza, me desnudé y con el automático de la cámara podíamos sacarnos fotos juntos. Empezamos con fotos inocentes de desnudos en la cama, pero con los acercamientos y los toqueteos empecé a tener una erección y las fotos empezaron a ser más y más eróticas.
- ?Karen, ábreme los labios vaginales con tus dedos mientras yo acerco mi pene, esta foto sería fantástica y la tomamos de cerca para que no se vean los rostros??
- ? ?ay que vergüenza Pedro, pero prométeme que ya esa foto y nada más, ya quiero vestirme y que me lleves a mi casa?
- ?..claro, tranquilita, vas a ver que fotos mas buenas?mira así cerquita, umm déjame pegar un poquito el glande a tus labios vaginales?ves que rico? Clic!!!
- ? ?ya, ya?es suficiente??
- ??espera espera?ahora si la última foto, sólo para simular que te la tengo adentro, sólo déjame esconderla entre tus piernas??
- ?Bueno, pero rápido, ahora si prométeme que es la última y nos vamos??
Cuando le puse el pene entre las piernas para hacer la pose, noté que estaba totalmente empapada con sus fluidos de la excitación que tenía, entonces empecé a pasarle el glande por sus labios, y aquí ella no pudo aguantar más y empezó a moverse lentamente al sentir mi glande entre sus labios vaginales. Sus fluidos humedecieron mi picha, mientras yo sentía un calorcito riquísimo al hacer contacto. Aquí hizo clic la cámara, pero en realidad ya nos habíamos olvidado de ella. Me acomodé bien encima de ella y me puse a mamar sus tetas, mientras ella tomaba el pene en su mano como para impedir la penetración, pero sobando sus labios vaginales con la punta del glande en forma rítmica con sus movimientos en cámara lenta. Al levantar la cabeza ví sus ojos brillosos y lujuriosos que desbordaban de placer, mientras emitía unos tímidos gemidos. Acerqué mi boca a la suya y por primera vez desde que la conocí, la besé con gran pasión. Nuestras lenguas se entrelazaban, mientras con una mano levantaba sus nalgas siguiendo sus movimientos y con la otra acariciaba un pezón, ella correspondió bajando la mano derecha que mantenía en mi espalda hasta llegar a mis nalgas, mientras que con la otra en mi pene la bajaba lentamente dejando libre un pedazo, que resbalaba entre sus empapados labios vaginales en la búsqueda de la placentera cueva. Nuestros movimientos se aceleraban en cuanto la penetración se incrementaba. Cada vez la penetración era mas placentera, al punto que ya no pudimos besarnos porque ella empezó a dar una especie de alaridos de placer mientras movía su cabeza de un lado a otro, soltó su mano de mi pene abruptamente y más bien ahora empujó con ánimo mis nalgas para que la ensartara hasta el fondo, y jadeando en un tono difícil de entender me decía ?papi, métamela?que rico aaagggggghhhh?, aquí yo la acomodé bien y empecé a cojerla aplicando todas mis mejores técnicas, aunque ya era obvio que su primer orgasmo estaba por llegar, y no me equivoqué porque seguidamente escuché ??papito, papito soy tuya?toda tuya?que rico me coges aaaaaagggggggghhhhhhh? mientras le daban unos espasmos, abría su boca y me miraba como si quisiera comerme. En ese momento bajé las arremetidas, y empecé a metérsela suavemente esperando su recuperación que no se hizo esperar, pero a estas alturas era el momento de variar, tomando el control total de esta rica chica. Le dí vuelta y la coloqué de cuatro patas para cogerla desde atrás, ella abrió sus piernas, mientras yo le dejaba ir mi picha resbalada por su vagina y con fuerte arremetidas se la ensartaba hasta el fondo sacando nuevamente sus alaridos de placer. En un momento se me ocurrió darle nalgadas, ya que me quedaban justo al frente y en algún video había visto esta técnica. De su extrañeza a las primeras nalgadas saltó a un placer aún mayor que pude notar en su cara ahora roja con unos ojos lujuriosos con que me lanzó su aprobación para que la nalgueara, sus alaridos ahora se convirtieron en llanto y nuevamente comenzó a sufrir espasmos en señal de que estaba teniendo otro orgasmo. La dejé relajar un poco más y ahora la puse arriba después de hacerla prácticamente arrancada de mis brazos cuando se lanzó a besarme violentamente diciendo ??papito rico te quiero amor mio??. Arriba ella tomó el control y apenas se subió se ensartó mi picha hasta el fondo, empezó a restregarse sin sacar ni un centímetro y en pocos segundos estaba con esos espasmos o temblorcitos a los que ya empezaba a acostumbrarme, porque siguió otro, y otro, y?otro mientras yo seguía aún sin descargar, manteniendo mi ecuanimidad para intentar darle la cogida de su vida. No sabía si era esa posición la que le producía tantos orgasmos o era el nivel de excitación alcanzado, pero en un momento me incorporé como para quedar sentado y ella se fue hacia atrás, quedando en una posición que le producía aún más placer, ella levantaba su pubis y se hacía de atrás para adelante logrando mayor roce con la parte alta de su cueva, explotando en orgasmos una y otra vez, mientras yo sentía que mi turno para el clímax estaba cercano y empecé a gemir fuertemente haciendo obvia mi situación, a lo que abruptamente ella levantó, abalanzándose sobre mi picha la que se metió en la boca chupando mientras con sus manos me masturbaba fuertemente mientras saltaban chorros de semen en su cara, ella no se tragaba mi leche, pero no paraba de lamer mi glande diciendo ??pichota rica?rica?que picha más rica?.
Y?hasta aquí?luego contaré la cogida (desvirgada) de su hermana.