Como ustedes habrán leído, en la Ciudad de México ha corrido la noticia de la existencia de algunos grupos de jóvenes centroamericanos que unidos en Pandillas y protegidos en el anonimato que da el pertenecer a un grupo de gente, se dedican a realizar algún tipo de actos ilícitos... he tenido la oportunidad de leer algo al respecto e inclusive de ver algún tipo de fotografías y videos de algunas de sus acciones... Puedo afirmar que sus actividades me parecen reprobables pero dentro de ese tipo de personas hay una agresividad y fuerza que me llama la atención.
Como ustedes saben y han leído de mis anteriores relatos, mi tipo ideal de hombre es el Latino y mientras mas urbano sea, mejor... me gustan los cholos y naquitos, sin que sea eso en afán despectivo sino todo lo contrario, una alabanza... ¿Qué es lo que me gusta de ellos?... Tal vez es el choque de estratos sociales... su fuerza... su calidez... la lujuria que traen dentro... tal vez es el sentirme dominado... el ser su trofeo...
Lo que voy a contar sucedió hace aproximadamente unos seis meses y es, como los demás relatos que he escrito, totalmente cierto... Mi tío abuelo tiene en renta un edificio de departamentos por el Rumbo de la salida a Puebla...después de varios años de juicios y procedimientos de abogados, logró sacar a todos sus inquilinos con la firme idea de vender el inmueble... me pidió que le apoyara en la venta y en coordinar el que se realizaran algunos arreglos menores... Algún sábado tuve que ir hasta el edificio a ponerme de acuerdo con los trabajadores y uno de ellos me gustó en demasía... era un chavito de unos 18 años de edad... moreno claro... completamente pelón... con un bigotito a medio salir... un arete en el lóbulo de su oreja izquierda... mirada triste y a la vez suplicante... cuerpo de agasajo... muy firme y delgado... tenía tatuajes en sus hombros y biceps lo que me hizo recordar a los integrantes de la antes nombrada ?Mara Salvatrucha?... Yo me le quedé viendo pero evitando ser muy insistente ya que parecía ser un muchacho rudo... no quería tener algún problema con él... Seguramente él notó mis miradas y sonrió en tono burlón... Aquel día no dejé de pensar en el muchachito... el solo imaginármelo desnudo hacía que mi culo pulsara... mi imaginación volaba ?Aquel muchacho debía de coger como los mismos dioses?... definitivamente tenía que volverlo a ver... Al sábado siguiente regresé al edificio y lo volví a ver... él me miró como retándome... su aspecto duro me excitó... no podía dejar de mirarlo... Los trabajadores cobraron su raya (el sueldo de su semana) y pasadas las dos de la tarde partirían para regresar hasta el Lunes... El edificio se quedaba completamente solo hasta el Lunes... mi mente volaba al ver a aquel muchacho... El también me miraba en forma retadora como diciendo ¡aquí estoy!... ¿Qué quieres?... Yo lo miraba de reojo y notaba como el muchachito sonreía burlonamente... Seguí revisando las obras y cerca ya de las dos de la tarde se acercó a mí... sin mirarme siquiera me dijo ?Ven mañana a las 8 de la mañana? y siguió caminando de largo...
Aquella tarde me quedé pensativo... aquel muchacho no parecía mucho de fiar... ¿Debía ir?... mi razón decía NO... mi calentura y mi culo pulsante decía SI... Todo lo dejé al azahar... si me levantaba temprano iría... Aquella noche no pude dormir de solo pensar en el muchachito... Desperté a las 5:30 de la mañana... ¡Caray, un Domingo a las 5:30 de la mañana!... eso era una infamia... no pude conciliar el sueño... mi mente voló y decidí ir al encuentro del muchacho... La zona de Iztapalapa es una zona alejada de mi casa y considerada bastante peligrosa, así que salí con tiempo de mi departamento, acompañado de mi back pack con suficientes condones y lubricante... mi celular y unos pants... Hice casi una hora de camino a pesar de que no había tráfico... al dar la vuelta a la esquina vi que el muchacho estaba sentado en la banqueta justo en la puerta principal del edificio... me estacioné junto a él y al verme sonrió... Lo saludé amablemente y él contestó con una sonrisa sarcástica entre labios diciendo ?Que onda hombre?... traía una gruesa chamarra que le abrigaba del frío, la misma camiseta negra sin mangas y jeans obscuros deslavados que el día de ayer traía puestos al retirarse de la obra... Traía puesto también un gorro negro de esos que usan los vagabundos de NYC... ?Abre para entrar?, me dijo en tono mandón... Yo abrí la puerta del Garaje y metí el coche... cerré la puerta y nos quedamos los dos completamente solos ante aquella monumental construcción... ¿Qué hacer entonces?... El muchacho se acercó hacia mí y me dijo clavando su mirada en mis ojos en tono retador: ?Te voy a decir algo y que te quede bien claro... yo no soy puto?, respiró y tomó nuevos bríos diciéndome ?Primero no soy gay, segundo si quieres disfrutar de esto (se agarro su verga entre el pantalón con una mano y lo apretó) va a ser a mi modo y tercero hago esto porque necesito dinero y porque no hecho ?pata? (en un significado juvenil en México significa ?Coger?) desde hace mas de 2 meses?... Yo sonreí y le dije sorprendido... ?No hay bronca contigo... yo no fui quien organizó la visita sino tú... ¿Qué quieres?... El chavito sonrió y volvió a decir ¿Cuánto me vas a dar por que te de una buena cogida?... Yo puse cara de duda y contesté ¡Depende¡... Estaba yo tan caliente en ese momento que no me importo pagar por disfrutar de aquel chavito con pinta de pandillero... los dos acordamos el precio... las condiciones fueron puestas por el chavito... ?Nada de besos ni puterías?, fue una de sus indicaciones... Me dijo que se llamaba Mario y efectivamente tenía 18 años... intrigado por sus tatuajes le pregunté por la razón de los mismos y solo dijo con una sonrisa a flor de labios ?Tan Chidos ¿No??... Me acerqué a Mario y metí mis manos dentro de su playera ya que deseaba desesperadamente sentir su cuerpo. Mario agarró mi cabeza e hizo que le chupara los pezones.... Yo, fanático admirador de los tipos morenos y latinos, estaba en éxtasis. Mario era el macho con las mejores tetas que había visto. Lamí, chupé, mordí y apreté sus pezones como me lo pedía y como yo tanto deseaba... "No podemos seguir aquí?, fue mi pensamiento... caminamos hacia un Patio interior del Edificio... una vez que encontramos un rincón, Mario me empujó contra la pared, me aprisionó con su cuerpo y comenzó a tocar las nalgas fuertemente, apretándolas por encima de mis pants... me rozaba con su verga... me estaba cogiendo con ropa... De repente me soltó y me volteé para poder quitarle su playera, dejando expuesto una vez más su formidable pecho lampiño... los tatuajes de sus hombros y bíceps le daban una sensación de fortaleza... Los pezones rosados y grandes me enloquecieron. Lamí un pezón, luego el otro... Chupé sus pezones hasta que se pusieron duros. Los apreté con mis dientes y los mordí con más fuerza, haciéndolo lanzar gemidos... Mientras eso sucedía, Mario me apretaba las nalgas y gemía a mi oído ?Pinche puto?, las que repetía constantemente entre sus gemidos de placer... bajé lamiendo su cuello y su pecho. Seguí descendiendo por su abdomen. Me arrodillé en el suelo, saqué sus zapatos, desabroché su cinturón y bajé sus jeans... Le saqué los calcetines y me puse a lamer los dedos de un pie... Esto era algo que nunca antes había hecho, pero descubrí en ese momento, que era una experiencia muy erótica. Pasé la lengua por el espacio interdigital y después uno a uno metí los dedos en mi boca, succionando suavemente... el muchacho estaba sentado en uno de los escalones de la escalera de acceso... Había encontrado otro juguete para entretener mi boca golosa... Subí lamiendo luego por su pierna, rodilla, muslo... hasta llegar al premio mayor. Mario tenía las bolas grandes y ni hablar de su pene sin circuncisión que dejaba ver una gran cabeza cubierta parcialmente... era un poco mas moreno que el resto de su cuerpo... era una belleza... en pocas palabras un pene moreno, grueso y cabezón... Lo lamí recorriendo desde la raíz a la punta con mi lengua, hasta finalmente introducirlo en mi boca. Chupé con calma, saboreando ese gran trozo de carne y dejándolo bien mojado con mi saliva.
Saqué su verga de mi boca y la pude admirar en todo su esplendor... era una verga hermosa... bien tiesa con su gruesa cabeza a punto de explotar... la admire en silencio por un momento y comencé nuevamente a acariciarla y a morderla... deslizaba mis dedos por sus duras nalgas trabajadas seguramente por el duro ejercicio que hace diario, pase mis manos por su abdomen marcado y firme... a escasos centímetros de mi boca estaba aquel pedazo de carne completamente erecta apuntando a su lado derecho y debajo de ella un par de huevos enormes, cubiertos de pelos... ¡Mámala¡ Fue su orden...
Yo obedecí de inmediato... deslicé mis labios por su tremenda cabeza y la lamí, logrando que el chavito soltara un soplido de alegría... lamí todo su tronco haciendo que sus venas se brotaran aún mas de lo que ya estaban... era una piedra... aquella verga estaba dura... durísima... Metí aquella rica verga a mi boca... la degusté como el mejor de los platillos... le metí la punta mi lengua en su orificio que coronaba una cabeza que para ese entonces era como un verdadero champiñón... tome sus huevos con mi mano izquierda y los apreté... mi boca tragaba aquella hermosa verga y sentía como su cabeza tocaba mi campanilla... lo saqué de mi boca todo ensalivado... con mi lengua peiné sus vellos púbicos que terminaron completamente rizados entre mi lengua... apreté de nuevo los huevos del muchacho al momento que él decía ?Pinche Puto... la mamas bien chido... chúpala?... Groserías y gemidos salían de la boca de Mario... Me metí de nuevo toda su verga a mi boca y el muchachito comenzó a moverse al ritmo que mejor le convenía... lentamente... mis labios apretaban su verga... sentía como pulsaba al ritmo de cada envestida que daba en mis labios... repentinamente saco su verga de mi boca y me tomo del cuello y me dijo ?Quiero metértela?... El Muchacho, completamente desnudo se acercó a mí y me dijo ?Tienes buen culo, eso me gusta?, al tiempo que se separaba de mi y trataba de orinar en una de las jardineras...
Mientras Mario orinaba, yo me quité la ropa ahí mismo y me quedé en mis tradicionales Boxers... el muchacho volteó una vez que acabó de tirar su amarilla meada y con gotas del líquido aún en su cabeza, se acercó a mí pidiéndome que le limpiara la verga... con gusto accedí y logré que aquella verga que había perdido dureza se pusiera completamente erecta... Me puse contra la pared dejando que el muchacho hiciera lo que quisiera... me bajo los boxers que llevaba puestos y en un segundo estaba yo en el cielo al sentir un dedo entrar por mis nalgas y su respiración agitada a un lado de mi oído... ?Lo tienes bien apretadito?, dijo, al momento que metía el segundo de sus dedos haciéndome gemir de placer... sus dedos entraban rápidamente en mi culo... El chavito metía y sacaba sus dedos de mi culo... Yo gemía de placer... metía sus dedos y hacía círculos dentro de mi culo... ¿Te gusta, putito?, preguntó... Yo gemí de placer... Ponte en las escaleras, me dijo súbitamente... Cogí un poco de lubricante en mis dedos y lo puse en la entrada de mi ano... Me puse en cuatro patas en las escaleras y sentí su mano por debajo de mi abdomen que me indicaba que levantara las caderas... le pedí que se pusiera un condón... Yo movía mis nalgas esperando su verga... volteé para ver como se colocaba un preservativo y vi como su pene alcanzaba una gran erección y apuntaba justo al cielo al tiempo que el se sobaba los huevos, me dio otra nalgada... ¿La quieres?... Si, dije con la voz entrecortada al ver semejante ejemplar de macho dirigiéndose a mi.... Sacudió su carne y me jalo las caderas justo para apuntar su glande en dirección de mi orificio anal, que aún no estaba bien lubricado... puso la punta de su verga en mi apretado esfínter y presionó... Yo grité de placer... Me dio una fuerte nalgada y me dijo en tono seco ?Puja cabrón?... Yo pujé con fuerza... sentí como la punta de su verga se habría paso en mi interior y casi me desgarraba el culo el muy desgraciado... Grité de dolor y me tapo la boca con su mano diciendo: ¿Querías verga no?, pues ahí la tienes... empujo mas su trozo hasta la mitad... grité de nuevo pidiendo paciencia... el culo necesita dilatarse... necesita acostumbrarse... El Muchacho no oía mis súplicas y hundió su verga hasta el fondo... mi culo pulsó ante tal intruso... Yo apreté las nalgas y gemí fuertemente... El Muchacho comenzó a moverse entrando y sacando su verga de mi agujero... El dolor había pasado y ahora había un enorme placer... La verga del muchacho se deslizaba por mi culo haciendo que mis pliegues se borraran... eran unas embestidas fuertes... de hombre... dejaba su verga en mi interior y me jalaba del pelo diciéndome ¿Te gusta?... ¿Te gusta putito?... Yo perdí fuerza y me dejé llevar... sus empujones hacían que mi cabeza chocara con uno de los escalones... el muchacho me nalgueaba constantemente diciendo ?Muévete puto... aprieta el culo?... Yo estaba incómodo pero a la vez sentía una excitación tremenda de saberme cogido por ese cholito... gemía de placer... el muchachito también gemía y resoplaba fuertemente... comenzó el gozo con un movimiento adentro y afuera... sus huevos golpeaban contra mis nalgas... tenía todo su instrumento dentro de mi ser... extendí mi mano para acariciarle sus huevos y comprobé su enorme diámetro que tenían ambas juntas llenas de rizos negros.
En aquellos momentos solamente se escuchaban gemidos y pequeños gritos...-mmmmmm, ahhhhhhhhhh... apenas podía aguantar.... El muchachito me tomó como su puta, pensé, para descargar todas su fuerzas de los meses que tenia de no tener sexo con nadie, ya que daba tremendas embestidas que en un momento el placer y el dolor quedaron de lado y solo deseaba que acabara ya y que lo hiciera dentro y así fue, el cabrón en un momento apretó tanto mis caderas que sentía que me cortaba la circulación y en ese momento empujo lo mas fuerte que pudo y sentí como su carne entro aún mas y sus bolas comenzaron a vaciarse, literalmente se vaciaron, ya que me dio como diez chorros de semen... Luego que se vació por completo comenzó a reírse... Sacó su verga aún semi-erecta y se retiró el condón... este chavito si que estaba necesitado...vi el condón con una buena cantidad de leche... tome su verga que permanecía con una pequeña erección y lo masturbe suavemente y extendí el semen que tenia en la punta por todo su pitote y al mismo tiempo me masturbaba yo con mi otra mano libre... el Muchacho con una de sus manos me tomó del cabello y acercó su flácido pene a mi boca para que lo limpiara por completo... con su verga entre los labios logré venirme soltando como ocho lechazos que acabaron justo en mi pecho....
Yo estaba exhausto... tenía los codos y las rodillas completamente raspadas en virtud de la cogida que me había dado el muchacho justo en la escalera... Nos levantamos y fuimos hacia uno de los departamentos para poder utilizar el baño... abrió las lleves del agua y se metió a la regadera a darse un duchazo... Para mi fue un placer, auque aún con un poco de dolor en el trasero, el poder ver a ese semental como se bañaba, salió de la ducha y enseguida entre yo.... El Muchachito me dijo que de hecho nunca había practicado sexo con otro hombre, mientras se secaba las bolas y el pito ya en reposo.
Salí del baño y Mario estaba sentado en una esquina jugando con su verga que comenzaba a despertar... Yo me acerqué y con el culo todavía adolorido por la recién cogida que me había dado... me recosté junto a Mario para mamar su verga de nuevo y una vez que se puso dura como una piedra, le puse un condón y lubricante para que pudiera entrar por la entrada trasera... Puse lubricante en mi mano y metí dos dedos en mi ano para sentir lo caliente que estaba... Me acomodé luego a horcajadas sobre la gruesa verga de Mario y me senté intentando enterrármelo, tarea nada fácil dado el grosor de su cabeza.... Sentí como lentamente entraba en mi recto, llenándome de un intenso placer. Acaricié sus tetas y pellizqué con fuerza sus pezones. Me agarré de sus hombros y comencé a subir y bajar enterrándome su verga hasta lo mas profundo de mi ser.... Mi pene raspaba contra su abdomen. "Culeame..." - le dije. "¡Ahora verás...!" - dijo Mario.
Mario embistió con fuerza y con sus manos separó mis nalgas y con movimientos violentos y profundos, enterró aún más su grueso instrumento en mi ya dilatado culo. Agarró mis tetillas con fuerza, torciendo mis pezones. Agarrándome por las caderas se puso de pie sin sacar su pito de mi interior. Giramos y me depositó de espaldas en el piso... Separó mis piernas al máximo y me empezó a culear con violencia.
"Grita.... te estás tragando todo la verga... Toma, recibe tu castigo por ponerme caliente" Mario me culeaba con fuerza. Su cuerpo sudaba y sentía su respiración al ritmo de sus arremetidas. "Culéame por favor... ¡cojéeme!" - gritaba yo, mientras con mis manos abrazaba al muchacho para sentirlo aún mas cerca de mí... Había tenido muchas vergas dentro de mí pero nunca antes me habían cogido con tal fuerza... había rabia en aquel muchacho... sentí dolor cada vez que me penetraba hasta el tope y como apretaba mis pezones que estaban a punto de reventar... estar a merced de ese ejemplar masculino me estaba proporcionando un intenso placer. Mario empujó aún mas haciendo que su abdomen y sus pezones quedaran justo en mi cara. ¡Qué ganas de chúpalos!... pero sus brazos me impedían todo movimiento.... sus brazos detenían mis piernas... "¡Que culo más rico tienes pinche puto!... ¡hacía tiempo que no gozaba tanto como ahora!" Yo solamente me limitaba a gemir y no podía decir cuanto estaba gozando. Experimentaba en ese momento una extraña mezcla de dolor y placer. Dolor por el daño que su grueso pene me provocaba y placer... obviamente por estar con él y hasta lo mas profundo de mi ser... Siempre había sido una de mis fantasías ser violado por un tipo latino y de tipo Cholo y en ese momento la estaba cumpliendo, estaba cercano a una situación así y la disfrutaba como nunca.... El muchachito, a pesar de su corta edad, sabía perfectamente como controlarse... Después de un largo rato de mete y saca, y de múltiples gritos y gemidos de mi parte, Mario me tapó la boca "Tienes que estar callado" - gritó Mario. Soltó mis brazos y lo abracé estrechándolo contra mi cuerpo. "Me gusta lo apretado de tu culo" - me dijo sonriendo... Yo solo dije "párteme el culo en dos!"... "Puto... Maricón.... te voy a partir en dos..." - fue todo lo que me dijo... Mario se safó de aquella posición y me pidió nos pusiéramos de ladito, mientras escarbaba con sus dedos en mi dolorido agujero. "No por favor... me duele"... quiero romperte en dos ese culito tan apretado que tienes"... Mario se puso detrás de mí. Separó mis glúteos con sus manos y empujó con su gruesa verga y mi ano se lo tragó todo de un solo golpe... Mario besaba y mordía mi cuello y orejas, mientras manoseaba mis tetillas y apretaba mis pezones, cada vez más fuerte. Me calentaba a más no poder, lo que me hizo olvidar todo y gozar solamente en la cogida que me estaba dando... Relaje mi culo haciendo que su pene se enterrara profundo de una vez. "Rubio...Putito...Te voy a partir el culo"... Mario me culeaba descontrolado. Enterraba profundo su pico en mi culo mientras me decía mas obscenidades. Otra vez estaba siendo violado por ese macho latino y el ser poseído en esa posición, aumentaba aún más la sensación de sometimiento ya que me tenía abrazado. ¡Qué sensaciones!... su cuerpo caliente contra mi espalda... golpeaba con sus manos mis nalgas, haciendo contraer mi ano y estrujar su pene dentro de mí... con voz entrecortada por las arremetidas que Mario me daba, decía... "¡Aprieta el culo!... ese rico culo que es solo mío... Me has tenido caliente y no he acabado aún... me duelen las bolas...?... las arremetidas comenzaban a subir de tono... El Muchacho comenzaba a moverse a mi mismo ritmo... enterraba su verga hasta el fondo... se quedó inmóvil un momento... ¿Cómo vas?, le pregunté... Estoy a punto de venirme, contestó... ¿Me los das en la boca?, le supliqué... El Muchacho contestó afirmativamente... Sacó lentamente su verga de mi pulsante culo... ¿Quieres tu lechita?, me dijo morbosamente... se quitó el condón y se paró... yo me hinqué a sus pies... comencé a chupar aquel bello pene... la cabeza completamente roja parecía que estaba a punto de explotar... El Muchacho me separó y Tomó su verga para darme unas cachetadas en las mejillas... ¿Quieres leche?... ?Te vas a tragar toda mi leche?, dijo en tono enérgico... Yo abría la boca deseoso de mamar aquel rico pedazo de carne pero Mario no me dejaba... con mis manos jugaba con sus huevos... comenzó a masturbarse y me dijo ?Abre mas la boca?... Yo tenia su verga a escasos centímetros y abrí la boca sacando mi lengua para poder recibir aquella rica lechita... Comenzó a acelerar sus movimientos al momento que comenzaba a gemir... Uhhhhhh.....mmmmmmm.... yaaaaaa.... abrí la boca y sentí como sus lechazos paraban en mi garganta... estaba recibiendo con la boca abierta su segunda venida... caray que buen tino tuvo el muchacho ya que por lo menos sus cinco primeros lechazos llegaron a mi esófago... los siguientes cayeron en mis labios y comisuras de la boca... mi lengua comenzó a mamar a aquella verga completamente deslechada... tragué sus ricos mecos... sabían a gloria... el muchacho todavía respiraba agitadamente... su verga comenzó a perder erección y jugué unos segundos con ella pintándome los labios con su cabeza... llevando los mecos que habían quedado fuera de mi boca hacia mis papilas gustativas... nos quedamos así un momento, intentando recuperar el aliento. Mario con su verga entre manos añadió... "Cuando se te apriete el culo de nuevo, ya sabes donde encontrar quien te abra en dos"... Yo solo sonreí....
Una vez que los dos nos volvimos a dar una rápida ducha, nos vestimos y le di a Mario su ?lanita?... Le ofrecí un poco mas si es que me dejaba tomarle unas fotos del recuerdo... Mario sonrió nuevamente argumentando que ?estaba completamente seco?... hubo otro estira y afloje con la promesa de que si se le paraba la verga nuevamente yo se la mamaría hasta venirse... Salimos del departamento y en el patio interior del edificio le tomé unas fotos que guardo en mi álbum personal... Como Mario alcanzó una nueva erección, tuve que cumplir mi promesa... le mamé la verga hasta que después de unos diez minutos, Mario decidió venirse en mi cara y llenarme el pelo y la frente de rica lechita... lechita que sabía dulce... dulce como la mirada del muchachito envuelta en una rudeza ?innecesaria?...