3,5 decilitros de vino blanco
1 diente de ajo
zumo de limón
400 gr. de queso gruyere suizo rallado
200 gr. de queso Emmental suizo rallado
copita de kirsch (no licor dulce)
cucharadita de maicena
nuez moscada
pan cortado en cuadritos
1 botella de aquavit
1botella de un buen vino blanco con cuerpo
Es indispensable que esta receta se haga delante de la pareja, con la que se pretende saborearla, se toma el cazo de la fondue, con los deditos de la mano, pinza un ajo partido a la mitad, y con un mucho de recochineo y un deje de movimientos circulares, se frota todo el cazo de la manera mas erótica posible. Para conseguir esto es imprescindible que la pareja que en esta receta es orfebre a capella, nos arrime con sin par dulzura alguna que otra copa de aquavit, que se deberá haber congelado en un cubo con agua, para calentar el guazgerrillo garganteril, y alguna que otra copa de vino blanco frío para compensar. Se pone el cazo en el fuego, se le añade el vino y unas gotas de limón. A continuación el queso y se empieza a remover poco a poco lentamente, se añade la copita de kirsch y se añade la maicena, se agita un poco para que se diluya. Y se le añade al fondue, y se agrega la nuez moscada al gusto. Se remueve un poco, y a la mesa. Se regula la llama del hornillo para mantener la fondue caliente sin que hierva. Ahora viene el juego erótico, se pinchan los trocitos de pan en los pequeños tenedores de la fondue, el juego consiste en que al jugador que se le desprenda el pan y se caiga en la fondue, paga prenda. La forma, tamaño, o naturaleza de la prenda, a elección!!!!!!!!!
Os aseguro que si así se hace, a estas alturas el microclima de la habitación donde estáis habrá subido varios grados.
Trucos : cuando la pareja introduzca el tenedor en la fondue, se le distrae con alguna caricia corporal o lingüística, ¿o debería haber dicho literaria para no erotizar mas la cosa?
El aquavit se pone la botella en un cubo enfriador de los del champan y el vino blanco, se llena de agua y todo al congelador, se saca echo todo un cubito de hielo con la botella en medio, ¡temperatura perfecta!
Por cierto un magnifico colofón a este plato, es lo siguiente. Una vez desfogados los impulsos eróticos, delante de un buen fuego, encima de una gruesa alfombra se coge a las dos personas humanas, se les envuelve en una manta. Se coge una botella de buen tinto, y se abren unas nueces, y se toman tranquilamente nueces y vino. Un acompañamiento de una música suave, y todas las luces apagadas, salvo la chimenea. y uno empieza a comprender muchas cosas, el porque la gula y la lujuria son pecados capitales, y la envidia, y la...etc, etc.